FLORES DE CANELA
- Tú, caminito.
Su melena es de triste marrón,
y su cola, flores de canela.
En la cima del roble hay un cuervo,
a sus pies, girasoles patalean.
¡Como se rie el lenguado!
Que feliz aguarda su pena;
el río arrastra zumo de blanco,
la miel se engalana en la colmena.
Bonito amuleto nos han dejado,
para esta fugaz historia...
¡ay!,
de lágrima temporera.